29/1/08

Máis Música pola PAZ

Compartindo o desexo común dos blogues das Bibliotecas Escolares Galegas, xa publicamos unha entrada na que presentabamos tres cancións relacionadas directamente co tema da PAZ (ver aquí).

Agora, en vésperas da conmemoración que unha vez máis nos uniu a tantos/as educadores/as, dende bibliobarro queremos colaborar con esta iniciativa incluíndo no noso blogue outros tres temas de estilos musicais totalmente distintos, pero que teñen en común o enxalzamento que nelas se fai da paz e a non-violencia.



LA RIVA BIANCA, LA RIVA NERA (A. Testa, E. Sciorilli)

- Signor capitano si fermi qui.
- Sono tanto stanco, mi fermo sì.
- Attento, sparano, si butti giù.
- Sto attento, ma riparati anche tu.


- Dimmi un po’, soldato, di dove sei?
- Sono di un paese vicino a lei,
però sul fiume passa la frontiera,
la riva bianca, la riva nera,
e sopra il ponte vedo una bandiera,
ma non è quella che c’è dentro il mio cuor.


- Tu soldato allora non sei dei miei?
- Ho un’altra divisa, lo sa anche lei.
- No, non lo so, perché non vedo più,
mi han colpito e forse sei stato tu.


- Signor capitano, che ci vuoi far?
questa qui è la guerra, non può cambiar.
Sulla collina canta la mitraglia
e l’erba verde diventa paglia,
e lungo il fiume continua la battaglia,
ma per noi due è già finita ormai.


- Signor capitano, io devo andar.
- Vengo anch’io con te, non mi puoi lasciar.
- No, non ti lascerò, io lo so già,
starò vicino a te per l’eternità.


Tutto è finito, tace la frontiera,
la riva bianca, la riva nera,
mentre una donna piange nella sera
e chiama un nome che mai risponderà.


- Signor capitano si fermi qui.
- Sono tanto stanco, mi fermo sì.



video



NO DUDARÍA (Antonio Flores)




CARTA DEL SOLDADO (Olga Manzano e Manuel Picón)

Carta a mi hijo soldado
que está peleando por la paz
en las lejanas tierras del Norte.

Querido hijo:

Hace mucho tiempo que no tenemos noticias tuyas.
Sabemos que estás muy bien
y muy contento haciendo lo que realmente te gusta.
Nosotros acá en casa como siempre.
Tu padre un poco enfermo
y yo con estos aburrimientos.

¡Hoy he pagado mis impuestos para la defensa nacional!
Nos sentimos muy orgullosos de haber cumplido con la patria.

Hoy nos acordamos de ti,
mirando un serial de guerra muy entretenido.
¡Qué maravilla ver los soldados en el frente!
¡Qué bien les quedan esos trajes!
Realmente se ven todos tan valientes.
¡Qué maravilla debe ser todo allí!
Trabaja un muchacho rubio que se te parece tanto,
que tu padre y yo nos emocionamos realmente.

Para las Navidades esperamos tenerte en la mesa
y brindar por la victoria;
que ésas son nuestras mayores ilusiones:
tenerte en casa para las Navidades.

Te voy a contar que el nene de tu hermana
se parece cada vez más a su tío,
tanto, que quiere ser soldado como él.
¡Te imaginarás el orgullo de tu padre,
que lo primero que hizo fue regalarle un rifle
y un revólver de ésos que usan los soldados en la televisión!

La próxima carta espero que cuentes
lo bien que lo estarás pasando
y las cosas lindas y lejanas que estarás conociendo;
porque realmente nosotros no conocemos nada de esas cosas.

Te besa tu madre.



Muere, soldado, muere al revés.
Muere, soldado, muere al revés.
No mueras muerto de bala;
muere porque otro ha venido a crecer.

Muere, soldado, muere por mí.
Muere, soldado, muere por mí.
No mueras muerto por nada;
muere gritando que no hay que morir.


Querida madre:

A esta hora estoy muriendo en un arrozal.
¡Si vieras qué verde es la muerte mía!
El estruendo de las bombas y el llanto de los niños
ya son cosas lejanas.

Estoy muriendo en un arrozal.
Yo creía que ellos tiraban balas, madre,
pero tiran arroz.
Estoy muriendo de arroz.
Yo muero y el arrozal crece en torno mío.
¡Si tú vieras qué verde es la vida de ésos y la muerte mía!

He comprendido que la vida es arroz, madre,
y la muerte es verde y sola.
Dile a los muchachos que aún no han venido
que siembren arroz,
que lo cubran todo de verde,
que la vida es arroz, madre,
la vida es arroz.


Muere, soldado, muere al revés.
Muere, soldado, muere al revés.
No mueras muerto de bala;
muere porque otro ha venido a crecer.

Muere, soldado, muere por mí.
Muere, soldado, muere por mí.
No mueras muerto por nada;
muere gritando que no hay que morir.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

eu penso ke os grandes cantantes deberian incluir nos seus cds mais musica pola paz..
porque o se r famosos sempre chega maois a xente que s e amusica e de alguen moito menos coñecido...

Anónimo dijo...

Gustame todo en xeral pero cambiaria algo nos poemas, os poemas que están en verde son da mesma cor do fondo e non se ven.
Por outra parte que poñan musica moderna e galega e mais fotos de 4º